La fiebre de las chozas, (2015) 
Impresión digital
100 x 70 cm

“Charley cogió una cerilla de quince centímetros y prendió fuego a la choza que contenía a en HERVOR y los cadáveres de su banda. Todos nos echamos hacia atrás, y las llamas fueron cada vez más altas y ardieron con esa hermosa luz que provoca el aceite de truchasandía. A continuación Charley prendió fuego a las otras chozas y éstas ardieron con la misma luz, y pronto el calor fue tan terrible que tuvimos que retroceder aún más hasta que llegamos a los campos. Nos quedamos allí mirando durante más o menos una hora, y las chozas por entonces ya casi habían desaparecido.

Charley permanecía allí, mirando, sin decir nada. en HERVOR había sido su hermano. Algunos niños jugaban en los campos. Se cansaron de mirar el fuego. Al principio había sido muy emocionante, pero los niños se cansaron y se decidieron hacer otra cosa. Pauline se sentó en la hierba. Las llamas pintaron en su cara una paz absoluta. Parecía como si acabara de nacer. Solté la mano de Margaret, que seguía igual de perpleja por lo que estaba ocurriendo. Se sentó sola sobre la hierba, juntando las manos como si estuvieran muertas. Cuando las llamas menguaron hasta quedar muy reducidas, un fuerte viento salió de la Olvidería y esparció rápidamente las cenizas por los aires. Después, mientras Fred bostezaba, yo soñaba.”

Texto: En Azúcar de sandia